lunes, 13 de abril de 2009

El psiquismo

Como diría Hegel: esta cabrón, bueno, él sólo habla del psquismo, para corregirle unas ondas a Kant. Lo que pasa es que hace unos días Ceci me decía algo de la conexión cerebral porque habíamos estado pensado cosas similares o en los mismos temas en días recientes, y pues nada, que dejó la explicación a medias y ya no me enteré de nada.


La cosa es que hace unos días pensaba en una carta que nunca abrí pero que conocía su contenido muy bien, y trataba de recordar cómo le hice para saber lo que decía, o por lo menos lo importante. Es una carta de Axel Barceló a Raúl Quezada sobre una calificación de una materia, lo que hice fue inscribirme con Quezada en Filosofía de la lógica que ya había tomado pero sin inscribirme, y cursé Teoría de Conjuntos con Axel. Una practica más o menos común en la facultad, siempre y cuando sea de la misma materia y que los maestros se pongan de acuerdo y quieran aventarse el tango de las cartas y tal. Yo tenía algunas ventajas para hacer este intercambio mas o menos deshonesto, además de que ya lo había cursado pero sin inscribirme, número uno: Raúl Quezada conoce a mi padre de hace años del CCH, o vamos, de la UNAM y que demuestra que a veces la Universidad Nacional es como una enormísima familia, y dos: Axel había sido alumno de Raúl y hasta ayudante en una época (además de que a Axel Barceló lo conocí por Tamara No-recuerdo-qué con quien tomé unos seminarios de Filosofía de la Ciencia y lo mas rescatable, la neta, es que estaba grrrrrrrrrrrrr –a veces un poco muy judía pero bueno- así que a Axel lo conocía de antes de ese curso).


La carta se la tenía que dar cerrada a Raúl Quezada para que no hubiera problemas de que se "sospechosearan" un fraude, así que no la abrí, pero nunca encontré al maestro en la Facultad y tuve que llamarle por teléfono para pasarle la calificación. Antes de ello me debatía si darle la verdadera calificación o una falsa, mas amable, total que vi la carta a contra luz y como pude vi que tenía 8.5, que pues no me hacía feliz y la neta ponerme un 9 no estaba tan mal. Al final ganó mi pequeño Kant interno y mientras hablábamos por teléfono le dije a Raúl que era un 8.5, mas o menos así.


- …y entonces que calificación te pusó Axel.

- Ok, entonces ¿abro la carta?

- Sí, por favor.

- Mmmmmmh me puso ocho puntooooo ciiiiiiinco.

- ¡Ah, pinche Axel!, ¿por qué pone esas calificaciones si sabe que no existen decimales? Te voy a poner… nueve (mientras se escuchaba al fondo como llenaba el acta) ¿Y cómo esta tu papá?

- Bien bien, trabajándole.

- ¿Sigue en el CCH?

- Sí, sigue ahí aunque a veces va la Facultad también.

- Bueno, me lo saludas mucho, y nos vemos el próximo semestre.

- Si, nos vemos por allá.

- Bien, adiós.

- Bye.


Así que al final si obtuve la calificación que quería sin ser demasiado deshonesto, eso sería parte del psquismo, o lo que ahora llaman “la ley de la atracción” en la fabulosísima película de El Secreto… pero eso no es lo que quería contar, mas bien que hoy apareció la carta no se por qué en un librero de casa de mi madre y me dio mucha risa darme cuenta de dos cosas, el sobre sigue cerrado, y dos, por mi “fuerza de atracción” (o psquismo), “hice” que apareciera en el lugar menos esperado porque yo no la dejé ahí ¿o sí?


Lo curioso es que estaba junto a otras dos cartas no enviadas. Una de ellas es para la Mina, que curiosamente también había pensado en ella recientemente, de cuando estaba en Ramsgate, Kent, y le contenía: una canción/poema que qué bueno que no le mandé, una brevísima nota y un haiku de una rana y una rana de origami que hice –creo- en la cafetería de la Facultad con Katya. Lo que no recuerdo es si la hice yo o ella, porque eso sí, ella me enseño a hacerlas pero pues no se, esta toda chueca y mal doblada, así que puede ser mía, y es del tamaño de la tapita de una memoria USB.





5 comentarios:

Ivo Basay dijo...
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Ivo Basay dijo...

¿pues cuántos años tienes? yo en elgún momento fui alumno de Axel... ah qué buen tipo.

ignacio bazan dijo...

Ah, Ivo, no había visto el comentario, disculpa. Sí, Axel es a toda madre, y Quezada y Eladio también, ja.

Yo soy de la generación del 2000, posterior a la huelga, mi primer semestre dabía ser en otoño de 1999, el 2000-1, y el 2000-2 hasta primavera de 2000, así que tengo 28, ¿tu qué onda de que generación eres?, ¿cómo va el movimiento para recuperar el auditorio?

Saludos.

Ivo Basay dijo...

Ja... pues yo soy generación 2000 pero de CCH. Me pasó lo mismo con lo de la huelga. A la FFyL entré entonces en el verano de 2002, un 17 de septiembre.. siendo entonces generación 2003.

El movimiento: pues ya valió madres... por el momento. Te lo cuanto en unas pocas líneas: Como sabes comenzamos a publicar desde junio esperando llegar a la comunidad de la facultad. Para septiembre, de manera independiente un grupo de estudiantes convocó a una asamblea con el objetivo de recuperar el auditorio. Tuvo una inmensa convocatoria. Sin embargo los activistas pro-okupación han ido haciendo las asambleas un monólogo en el cual ya sólo se discuten (por un número pequeño de asistentes) los detalles de la nueva administración estudiantil del sitio. Han reconocido el "trabajo" de los okupas, rechazan cualquier acercamiento de las autoridades al auditorio y varios estudiantes estén listos para legitimar la okupación regalándoles su trabajo académico (claro que con buena aunque ingenua voluntad) en futuros coloquios o encuentros.
Mientras tanto, a pesar de la gran convocatoria de la 1a asamblea, cada vez menos estudiantes están al pendiente de lo que ocurre, los consejeros universitarios de la ffyl aguantan majadería y media, ah! sí, y los okupas dicen que los que quieran hacer cosas en el auditorio se tendrán que cuadrar a su forma de organizarse. Claro que lo dicen de manera "bonita" para que los estudiantes piensen que contribuyen a la revolución... uf... creo que es todo. Más detalles ya sabes dónde.

Nos leemos.

Ivo Basay dijo...
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